Nahuel Gallo continúa en el edificio Sentinela tras su liberación y publica foto familiar con su esposa María Alexandra y su hijo Víctor de tres años, comiendo asado argentino y milanesa con papas.
Gallo pidió carne argentina a los gendarmes que lo custodian y se le concedió, reflejando un momento de alegría familiar después del cautiverio.
Su esposa informa que Gallo está más delgado pero bien de salud, con estudios positivos y algunos complementarios pendientes.
Se menciona a otro argentino, Germán Giuliani, que aún espera su liberación.