El panel de Cuestión de Peso revivió tensiones del romance entre Muma y Erick durante la charla post-permitido. Muma confesó su drama lorquiano, donde el amor trae sufrimiento constante, y Erick admitió ilusionarse pese a decepciones pasadas como invitaciones al fútbol o teatro que no se concretaron.
Los panelistas intervinieron con consejos: Erick debe jugársela sin recaudos excesivos, mientras la psicóloga Dayana enfatizó no proyectar confusiones pasadas. Surgieron reproches por no avisar ausencias y coqueteos histéricos, con Muma acusando a Erick de aparecer y desaparecer, generando un clima de histeria emocional.
La discusión escaló con chismes sobre compañeros como los "cobelis" invitados al teatro de Muma, y Fernanda Vives contactándola. Erick se sonrojó ante insinuaciones de traiciones y proyecciones psicológicas, culminando en un llamado a borrar el pasado para empezar de cero.
Virginia y otros recordaron excesos en postres como el tiramisú que ella pidió pero no terminó, contrastando con preferencias saladas de algunos participantes que optaron por repetir morcillas en lugar de dulces.