Andrea del Boca se posiciona como figura dominante en Gran Hermano Generación Dorada, imponiendo reglas en la cocina como "el que cocina se lo come" y generando roces con Janina Sili por un jamón, mientras arma alianzas con nominados como Viviana Sarnosa y Gabriel Lucero contra ella en el jardín.
El panel destaca su estrategia de Operación Lavandina para limpiar su imagen pública, comparándola con casos como Isabel Pantoja y Luis Miguel, cuya serie impulsó su carrera; ahora, clips virales de sus telenovelas en TikTok y redes la resucitan para nuevas generaciones, gestado desde el año pasado con la producción de Telefe.
Su hija Ana del Boca maneja las redes y streams, soltando indirectas sobre "mi progenitor masculino" sin nombrar a Fabio Biasotti directamente para evitar juicios, mientras Andrea hace monólogos emocionales en el confesionario recordando a su padre y victimizándose, lo que divide opiniones: unos ven estrategia maestra, otros exceso de emoción que aburre a la juventud.
Según Carlos Monti, firmó por un mes a 17.000 dólares mensuales con promesa de nueva telenovela propia, potenciando su carrera post-causas judiciales apeladas por la fiscal León.