Una fuga y desflagración de gas natural en el yacimiento de Camisea, ubicado en la zona selvática de Cusco, Perú, ocurrió el domingo pasado y generó un impresionante fuego visible a gran altitud.
El incidente complicó la venta de combustible en Perú, lo que llevó a la compañía Calida a extremar medidas de seguridad tras recibir información de la empresa operadora TGP.
El Ministerio de Energía y Minas de Perú declaró el estado de emergencia para acelerar los trabajos técnicos necesarios y superar la contingencia.
Las autoridades buscan resolver la situación mientras se observa la llama resultante del escape de gas en el sur del país andino.