Silvina Martínez expuso la "caja negra" de la emergencia sanitaria en Buenos Aires bajo Axel Kicillof, con 120 contrataciones directas por 8.400 millones de pesos en el último cuatrimestre, siempre a los mismos dos o tres proveedores amigos, generando riesgo de cartelización y sobreprecios.
Kicillof tuvo un furcio en su discurso de apertura de sesiones, diciendo "el Estado provincial abandona" la salud, corrigiendo a nacional, lo que Martínez interpreta como lapsus revelador: hospitales sin insumos ni aumentos para médicos, pese a gastos millonarios en urgencias innecesarias como gasas compradas por contratación directa.
Segunda caja negra: más de 350 designaciones políticas en el Ministerio de Salud en cuatro meses, sin concursos, como asesores y coordinadores para militantes, usando la emergencia como refugio para ñoquis.
Leuco y Martínez compararon esto con el robo kirchnerista en pandemia, exigiendo prisión para quienes roban salud al pueblo, criticando la impunidad de Kicillof y su entorno pese a la luz periodística.