Un ladrón solitario cometió un robo mechero en un supermercado, llevándose cuatro paquetes de leche en polvo de marca mediana, captado por cámaras de seguridad internas.
El robo genera debate: ¿es robo famélico por hambre? Los conductores cuestionan porque eligió un producto básico y caro como la leche, en lugar de artículos de lujo, y cargó varios kilos.
Gastón Marote destaca que hurtó específicamente leche, no whisky ni perfumes, y roba una marca no premium, lo que alimenta la teoría del hambre; sugieren pedir ayuda al comerciante en vez de robar.
Es el robo mechero "de cada día": ocurren diariamente, a veces en grupo, pero este fue individual y puntual en básicos alimenticios.