Los residentes de Israel se preparan para una posible escalada mayor en el conflicto con Irán, mostrando un miedo palpable pese a estar acostumbrados a refugios, según periodistas contactados desde el terreno.
Las autoridades despliegan equipos adicionales de emergencia, mientras las campañas de donación de sangre se amplían para asegurar reservas suficientes ante la amenaza inminente.
Esta situación refleja una preparación para algo potencialmente peor, en medio de la tensión creciente por los ataques mutuos que han elevado el pánico en la población.