El ejército israelí ingresó por tierra a Líbano para crear una franja de defensa ante ataques de Hezbollah, que impactó cohetes en una casa del norte causando cuatro heridos leves. Marcelo Kicilevsky relató la vida cotidiana agotadora con sirenas constantes, evacuaciones de turistas y estrés permanente por la incertidumbre de la duración del conflicto.
Irán amplía la guerra atacando la refinería petrolera más grande de Arabia Saudita con drones, provocando reacciones en países árabes, Grecia y Francia. Hezbollah actúa como proxy iraní en un anillo de fuego con hutíes en Yemen, Hamás en Gaza y aliados como Siria e Irak, junto a la persecución nuclear y misiles balísticos.
El régimen iraní, frágil tras la muerte de Ali Khamenei, promete venganza y una guerra larga contra las promesas de Trump de cuatro semanas. Internamente, se nombra un triunvirato interino mientras opositores festejan derribando estatuas de Jomeini y milicias étnicas se organizan, mostrando cohesión social resquebrajada.
Israel teme que EE.UU. no complete la destrucción del régimen para facilitar un levantamiento popular iraní. Es la primera guerra conjunta directa desde 1956, con China colaborando en inteligencia satelital para Irán.