Israel lanzó ataques sobre Beirut y el sur del Líbano en respuesta a los cohetes disparados por Hezbollah contra territorio israelí, sumándose a la escalada iniciada por Irán.
Netanyahu había advertido al gobierno libanés que controlara a Hezbollah, grupo terrorista que opera en la frontera norte de Israel, o enfrentaría una respuesta contundente.
Los analistas atribuyen la acción de Hezbollah a la estrategia iraní de incendiar la región, en un momento en que Irán se encuentra debilitado pero capaz de causar daño prolongado.
Estados Unidos e Israel buscan cerrar amenazas clásicas, mientras Irán habla de una guerra larga; Trump mencionó negociaciones en curso sin detalles.