Guillermo Franchella denuncia la grave crisis laboral en el sector actoral, donde no hay producciones de ficción en televisión abierta ni continuidad de empleo como en el pasado con unitarios y tiras diarias.
Sus hijos, actores como Yoshi y Nico, expresan constantemente el panorama desolador por la falta de trabajo, y la gente dejó de ir al cine debido a la comodidad de las plataformas de streaming que permiten pausar y ver en casa.
Franchella, quien en 2024 apoyó las medidas del gobierno pidiendo aguantar, ahora critica el cierre del INCAA y rechaza la grieta política, defendiendo su derecho a cambiar de opinión ante la realidad económica que afecta a todos.
El panel cuestiona su aparente individualismo y cambio de postura, pero reconoce que describe una crisis general en el espectáculo, con caída de espectadores en cines por falta de plata y preferencia por plataformas.
Las declaraciones de Franchella generaron debate entre colegas sobre ideologías en el ambiente actoral.