Guillermo Franchella lamenta la desoladora falta de trabajo en la ficción argentina, donde no se filma nada, desapareció la TV abierta y sus hijos actores sufren la crisis laboral que antes ofrecía unitarios y tiras continuas.
Critica el cine premiado que da la espalda al público y no representa a nadie, diferenciándolo del cine comercial, mientras el panel muestra clips viejos de sus polémicas declaraciones que generaron grieta y ataques por cuestionar subsidios al INCAA.
Franchella aclara que no pidió cerrar el INCAA, sino autonomía financiera postergada al 2028, y espera que vuelva a funcionar para actores y técnicos; el panel debate si recapacitó tras charla con hijos, critica fanatismo grieta y películas malas financiadas políticamente que ni se estrenaron.
Señalan que plataformas y TikTok compiten, no hay plata para producir, pero buena ficción en TV aún se vería; cuestionan si Franchella estaba en burbuja y ahora ve realidad por familia, defendiendo apoyo estatal al cine como en otros países.