El shock externo por la guerra impacta la economía argentina: Luis Caputo admite que la inflación cero prometida para agosto se posterga indefinidamente, culpando factores externos.
Suben petróleo y gas, beneficiando exportaciones de Vaca Muerta pero elevando inflación; Argentina necesita importar gas aún, generando efecto mixto que complica el plan oficial.
Panelistas fustigan al gobierno de Milei por promesas incumplidas desde diciembre pasado, con inflación mensual creciente hace nueve meses y sin anuncios en el Congreso, solo gritos de impotencia.
Critican que Milei apoye al mayor aliado responsable del conflicto, metiendo al país en problemas ajenos, mientras Caputo pierde credibilidad total al extender plazos sin fin.
La economía está atada con alambre, vulnerable a shocks que ya llegaron, destruyendo la esperanza electoral en el plan antiinflacionario.