La guerra en Medio Oriente, con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, integra un plan geopolítico profundo contra China, similar al de Venezuela, según el analista del programa.
Los argumentos públicos giran en torno al miedo al terrorismo y al programa nuclear iraní para la opinión pública, mientras ignoran el régimen terrorista; la ONU queda rezagada y Irán responde lanzando misiles a objetivos estadounidenses, escalando el conflicto. España rechazó prestar bases militares a EEUU por ideología pro-Irán, pese a presiones de Donald Trump, quien amenazó con cortar todo comercio.
Benjamín Netanyahu afirma que crean condiciones para que el pueblo iraní cambie su gobierno y logre paz con Arabia Saudita. Israel busca resolver disputas territoriales históricas, mientras EEUU prioriza contener el avance económico chino que preocupa a Trump.
Axel Wahnish, embajador argentino en Israel, califica a Irán como el Estado terrorista más malvado que llama abiertamente a la muerte de Occidente, EEUU y Israel. El conflicto afecta civiles, con más de 35.000 muertos en protestas iraníes recientes; deportistas como Cristiano Ronaldo piden volver y el argentino Lucas Moscariello, handbolista en Kuwait, relata temor por ataques nocturnos y entrenamientos suspendidos.