Gisèle Pellicot, víctima de violaciones continuadas por su marido durante 10 años y por 50 hombres más, presentó en Madrid su libro 'El agua de viva', un himno a la vida.
La francesa renunció al anonimato para que el juicio fuera público, decisión que tomó tras cuatro años pensando en otras víctimas de violencia sexual, cambiando la vergüenza de bando.
Pellicot envió un mensaje de esperanza a mujeres, sus tres hijos y nietos, conservando el apellido para ayudarles a cicatrizar, ya que ellos no eligieron a su padre.
El libro recorre tres generaciones, desde su abuela hasta su madre, perdida a los nueve años, alternando dolor y felicidad como terapia para recuperar ganas de vivir.