Mauro Embe, analista internacional, evaluó con temor la situación de la población iraní ante gestos como el de las futbolistas, destacando la severidad del régimen y posibles castigos.
La sociedad civil iraní muestra descontento creciente, aunque el régimen retiene apoyo en el interior; Embe prevé que podría actuar decisivamente pese al contexto bélico con Estados Unidos e Israel.
Donald Trump pasó de alentar protestas (cuando masacraron a 35.000 ciudadanos) a recomendar cautela por riesgos de bombardeos, igual que Benjamín Netanyahu.
La Casa Blanca habla de "derrota" del régimen sin mencionar derrocamiento explícito, apuntando a una transición para evitar caos como en 1979.