Guillermo Francella criticó la falta de trabajo en la industria del cine y la televisión argentina, destacando que sus hijos actores enfrentan un panorama desolador sin ficción ni rodajes. El actor recordó su rechazo inicial a películas como Omo Arcentum, que daban la espalda al público y se volvían marquetineras, cuestionando el cambio de posturas como la de Prantera.
Francella lamentó la desaparición de unitarios, tiras diarias y semanales en la TV abierta, que permitían una continuidad laboral y oportunidades para nuevos talentos. Ahora, las plataformas dominan, cómodas pero alejadas de la rutina del cine tradicional.
El panel de De una analizó este giro en las declaraciones de Francella, notando que remarca la realidad por encima de la grieta política. Sus hijos participan en producciones como la novela de Luciano Castro con Sebastián Ortega y un estreno en Netflix, contrastando con películas independientes difíciles de defender.
Las panelistas coincidieron en que la crisis económica impide que la gente vaya al cine, y cuestionaron si Francella habla ahora por la situación de sus hijos, comparándolo con el éxito pasado de Omo Arcentum y futuros estrenos como el de Lucrecia Martel.