Cuatro motochorros menores de entre 14 y 17 años asesinaron a tiros a Rodrigo Ignacio "Rocco", de 36 años, el sábado en Morón mientras realizaba un delivery en su moto XR 150. Los delincuentes le robaron el vehículo y el celular, pero regresaron por su riñonera con documentos para viajar a España y lo ejecutaron con un disparo de calibre 45 en el tórax, a plena luz del día entre las 16:30 y 17:00.
La fiscalía realizó un allanamiento con un detenido de 17 años, pero familiares exigen celeridad ante la demora en capturar a los otros tres, pese a videos de cámaras municipales que muestran sus caras. Critican la burocracia del juez de garantías en Buenos Aires, que verifica pruebas para evitar nulidades, y la falta de información oficial. No hay testigos presenciales ni alarmas vecinales activadas.
La hermana de Rocco y amigos como Lucas describen al víctima como un hombre solidario y grandote con corazón de oro, que ayudaba en la comunidad pese a su apariencia imponente. Expresan impotencia y furia contra los "hijos de puta" asesinos, el Estado por no incautar armas de bandas y la justicia por lentitud. El cuerpo presenta irregularidades: se velará a cajón cerrado mañana en una dependencia policial, generando más indignación.
Panelistas destacan alquiler de armas por bandas menores por 100.000 a 150.000 pesos por jornada y cuestionan por qué no rastrean domicilios o usan sistemas biométricos, ya que los delincuentes podrían estar prófugos con antecedentes.