Cuatro motochorros menores entre 14 y 17 años asesinaron a tiros a Rodrigo Ignacio "Rocco", de 36 años, el sábado en Morón, zona oeste bonaerense. Rocco trabajaba como repartidor de delivery en una moto XR 150 cuando los delincuentes le robaron el vehículo y el celular. Aunque entregó todo sin resistirse, los criminales regresaron por su riñonera con documentos para viajar a España y lo ejecutaron de un disparo de calibre 45 en el tórax.
La fiscalía realizó un allanamiento y detuvo a un sospechoso de 17 años, el mayor de la banda conocida en la zona, gracias a cámaras de seguridad que captaron su aspecto físico y vestimenta. Rocco intentó escapar con la riñonera, cayó y fue alcanzado por la bala. En el lugar se recolectaron dos vainas calibre 45. Familiares denuncian que la fiscalía no les brinda información completa y temen que liberen a los otros tres tras 48 horas por falta de evidencia.
Amigos y la hermana de Rocco, integrante del grupo solidario de motoqueros Villanos Barbudos, lo describen como un hombre de gran corazón que ayudaba en la comunidad, construyó casas y repartía comida pese a su apariencia imponente. Exigen justicia y llaman a testigos anónimos del barrio que conozcan a la banda, ya que hay miedo a represalias. Panelistas destacan la facilidad para alquilar armas en el mercado negro y critican al Estado por no resolver el problema de menores delincuentes.
El programa invita a vecinos a llamar con datos sobre dónde viven o compran drogas los motochorros, garantizando anonimato. Rocco no merecía morir así por "lacras humanas", afirman sus seres queridos en medio de la conmoción.