En el panel de Intrusos, los ex participantes de Gran Hermano criticaron duramente el casting de la nueva edición, acusándolo de estar lleno de acomodados, famosos e influencias en lugar de jugadores auténticos. Juliana "Furia" Scaglione, en una entrevista, negó rumores de su ingreso pero defendió la presencia de Andrea del Boca, argumentando que merece recuperar brillo en la televisión y que tanto ella como Pincolla son inteligentes y grandes.
Cristian U calificó el programa como "pésimo" y "malísimo", lamentando la falta de guías para los nuevos y la inclusión de familiares de famosos, mientras que los ratings cayeron de 19 a 14 puntos en pocos días. Propuso expulsar a la mitad de la casa e ingresar gente común como Furia o Cata para salvar el formato.
Se mencionó la muerte del padre de las participantes Dani y Lucía, y chequeos médicos para Divina Gloria, confirmando que el protocolo de salud se respeta estrictamente. El panel debatió el mensaje no leído de Santiago del Moro a Cristian por Instagram sobre sus críticas, y analizaron si el reality está armado para generar morbo con figuras como Andrea del Boca y Janina Cili.
Discutieron la estrategia de producción para los 25 años del formato, mezclando famosos y ex participantes, enfocándose en lo que pega más como Andrea, mientras se cuestiona la duración hasta el Mundial y si los anónimos son los verdaderos jugadores. Al final, introdujeron la opinión de Pablo Heredia, ex participante que reflexiona sobre su experiencia y salud mental.