Europa se compromete abiertamente a sumarse al conflicto contra Irán, liderada por Francia, tras el ataque a Chipre que salpica territorio europeo, posiblemente de Hezbollah o Irán.
La presidenta de la Comisión Europea llama históricamente a una transición pacífica hacia la democracia en Irán, rompiendo con la neutralidad previa de Europa.
Países como Inglaterra, Alemania y Francia se movilizan con fines defensivos para evitar expansión al territorio europeo, en un contexto de amenaza a la provisión de hidrocarburos que afectaría gravemente al continente.