El Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, se encuentra cerrado debido al conflicto, impactando exportaciones de grandes productores del Golfo Pérsico.
Países como Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Catar ven atascada hasta el 90% de su producción petrolera, perdiendo ingresos vitales y enfrentando crisis económica.
Esto disparó los precios del gas natural y combustible en Europa cerca del 40%, afectando compradores como Asia, India, China y Japón.
Irán usa el estrecho como presión geopolítica, mientras los productores piden retomar charlas diplomáticas para reabrirlo.