Virginia Rivero, esposa de Germán Giuliani, el último argentino detenido en Venezuela según registros oficiales, dio testimonio en el Edificio Centinela.
Rivero compartió sentimientos mixtos por la liberación de Nahuel Gallo: alegría por él y su familia, con quienes convivieron en el dolor, pero tristeza porque Giuliani no regresó. Pensó hasta el último momento que vendría junto.
Giuliani, abogado comercial, está preso desde hace nueve meses sin contacto estable. Lo acusan de vínculos con María Corina Machado, narcotráfico, mercenario y terrorismo, típicos cargos contra presos políticos del régimen de Nicolás Maduro.
La familia busca ayuda aprovechando la guardia periodística por Gallo, ilusionada con que las negociaciones avanzaran para él también, aunque no sabían detalles concretos.