La familia de Germán Giuliani, argentino detenido en Venezuela, reveló un mensaje de esperanza enviado por él a través de dos liberados de la cárcel de Yare, donde afirma estar bien y fuerte pese a la incertidumbre, aunque siempre minimiza su situación para no angustiarlos.
Giuliani estuvo siete meses en un cuarto hacinado sin sol ni patio, con ventana cementada, y luego pasó a la cárcel máxima de Chávez desde el 21 de diciembre. Sufrió torturas como ataduras con precintos, golpes en la espalda para firmar declaraciones, todo confirmado por testimonios de ex presos y videollamadas requisadas.
Detenido entre el 21 y 23 de mayo, una semana antes de elecciones locales, junto a 80 personas más, enfrenta acusaciones falsas de terrorismo, mercenarismo, narcotráfico y conspiración sin pruebas ni defensa. La familia tuvo esperanzas con la liberación de Nahuel Gallo vía diplomacia paralela de AFA y diputados, pero no los contactaron por considerarlo caso político distinto.
Conversaron con la diputada Romina Pagano y Karina Banfi, quienes explicaron la falta de causa legal. Piden humanidad a Delcy Rodríguez para devolverlo, destacando el costo humano y político de dejarlo solo como último argentino preso.