Un hermano que se cayó de una escalera y sufría artrosis en la columna abandona su bastón, camina y corre por el pasillo de la iglesia ante la alabanza de los presentes.
Doña Ángela, con dolores intensos en piernas, columna y cadera desde septiembre pasado, comienza a caminar con ayuda de su esposo, endereza su cuerpo, acelera el paso y termina corriendo sola por el templo, mientras su marido levanta las manos agradeciendo a Dios.
El Dr. Suárez declara que Doña Ángela fue curada completamente, ya que antes necesitaba una almohada para apoyar la columna, y Jesús inicia la buena obra en ella y en muchos asistentes a la reunión.