La directora y actriz argentina Dolores Fonzi ganó el Goya a Mejor Película Iberoamericana por su filme Belén, basado en la historia real de una mujer presa injustamente por un supuesto aborto.
La película, que retrata un juicio en la Argentina, fue elogiada mundialmente y marca la vigésima victoria argentina en 40 ediciones del premio europeo.
En su discurso de aceptación, Fonzi alertó sobre una "película de terror" global con genocidio en Gaza, reclamos en Irán y persecución a migrantes en EE.UU., y acusó a la ultraderecha de querer destruirlo todo, afirmando "yo vengo del futuro" y mencionando la venta del agua.
Sus palabras, especialmente la frase profética, generaron gran repercusión internacional.