La menor, descrita como tranquila por allegados, reveló tras el incidente haber sufrido abuso sexual por parte del celador del colegio, quien fue denunciado y detenido por la fiscal Laura Nieto tras meses de investigación con suficientes pruebas.
La víctima, hija de un exemisario de San Luis, fue asistida médicamente ese día y continúa recibiendo apoyo; se abrió una causa por abuso en el ámbito escolar, mientras se investiga si hay más víctimas y por qué nadie detectó señales previas.
El caso, que intrigó por la reacción extrema de la chica posiblemente silenciada por amenazas, llevó a la prisión del abusador, quien enfrenta juicio con condena probable.