Los albergues en Líbano vuelven a llenarse debido a los intensos bombardeos israelíes. Decenas de colegios en Beirut se convirtieron en refugios para desplazados, apenas un año después del final de la última guerra en la región.
Vehículos con familias desplazadas llegan a las puertas de los colegios, donde voluntarios desempacan colchones para los nuevos huéspedes. Aunque las autoridades habilitaron centros educativos como albergues, muchos se llenaron rápidamente en las primeras horas de la crisis.
Decenas de familias optaron por sentarse a la intemperie en puntos capitalinos como la Plaza de los Mártires, ante la falta de espacio en los refugios disponibles.