Las calles de Jerusalén aparecen completamente vacías debido a las sirenas antiaéreas que obligan a la población a refugiarse durante la guerra en Oriente Medio.
El programa retoma contacto con Dan, quien se interrumpió previamente por las alertas y debió guarecerse con su familia en un refugio.
Elisabetta Piqué, corresponsal de La Nación, recorre las calles desoladas de Jerusalén, una de las ciudades más emblemáticas de Israel junto a Nazaret, contrastando con Tel Aviv y Haifa.
La gente toma precauciones extremas ante la amenaza, dejando las vías públicas desiertas.