Patricia Bullrich negó chisporroteos con la vicepresidenta Victoria Villarroel, afirmando relación institucional para que el Senado funcione y sacó un comentario político sin ofender.
Desmintió llamados a renuncia, destacando conducción compartida con jefes de bloques reformistas, Bartolomé Abdala, Carolina Moisés, Carolina Lozada y Alejandra Vigo.
Insistió en objetivo de sacar leyes para 47 millones de argentinos, no pelearse.