Patricia Bullrich intentó reconstruir un relato retroactivo sobre el rol del gobierno en el regreso de Nahuel Gallo desde Venezuela, confirmando primero que no tenía información y contradiciendo al canciller Pablo Quir.
La ministra apuntó paradójicamente a la AFA por traer solo a cuatro de cinco argentinos detenidos en Venezuela, preguntando por qué no repatriaron al quinto si ya habían gestionado uno, e insinuando vínculos con el gobierno venezolano.
Los conductores criticaron esta maniobra como insólita para tapar errores, destacando que los otros tres liberados previamente (Mendoza y Baldo) lo fueron por negociaciones informales sin participación de la Cancillería argentina, y que ni siquiera se usó la vía diplomática brasileña (Itamaraty).
Con Gallo, que deterioró físicamente tras un año y medio detenido y no reconoció inicialmente a su abuela, la AFA asumió un rol logístico con un vuelo para Chiquitapia, ya que el gobierno venezolano de Elsie Rodríguez rechazó vuelos comerciales por seguridad.
Se cuestiona si el gobierno busca cercar a Gallo para que no revele motivos de su viaje y detalles de su liberación.