Patricia Bullrich justifica el tope del 2% en cuotas sindicales dejado en la reforma, argumentando que beneficia a los trabajadores al obligar a sindicatos a ser austeros y destinar fondos a prestaciones reales como salud y turismo.
Menciona hoteles sindicales en Mar del Plata, Córdoba, Carlos Paz e Islas del Delta como tradición que no podía desfinanciarse totalmente, sacando solo la "crema" excesiva para priorizar servicios a afiliados.
Destaca que los trabajadores ahora podrán hacer convenios por empresa, horizontalizando el sindicalismo vertical histórico, permitiendo incluso cuotas cero en nuevos convenios colectivos por empresa.