Patricia Bullrich celebró el regreso de Nahuel Gallo a la Argentina como prioridad absoluta del gobierno, pese a la polémica por su repatriación en un avión de la AFA en lugar de por canales oficiales.
Bullrich cuestionó duramente a la AFA y su presidente Claudio Tapia por no traer también a Germán Giuliani, otro argentino preso en Venezuela, recordando que ya se negaron a mostrar una bandera pidiendo su libertad durante un partido de la selección venezolana para no confrontar con Nicolás Maduro.
La ministra explicó las intensas gestiones del gobierno argentino, bloqueado por el régimen venezolano que cortó luz y comida a la embajada, secuestró al chofer y atacó al equipo de María Corina Machado, coordinando con Italia, EE.UU. y aliados pese a no tener relaciones diplomáticas.
Criticó la falta de coordinación de la AFA y diputada Pagano con autoridades, sin revisión médica a Gallo ni aviso previo, lo que genera sospechas de rédito político y posible deslealtad, tema que estudia el jefe de Gabinete y Manuel Adorni.
Galló está ahora con su familia bajo cuidado, emocionado por el recibimiento de Gendarmería con uniformes y nombres de sus hijas.