Andrea del Boca toma el control absoluto de la cocina en Gran Hermano, cocinando almuerzos, cenas e incluso budín de pan con pan duro, recordando la vieja escuela de no tirar comida.
Proviene de un reality de cocina como Bake Off, lo que le da experiencia, y ahora cocina para todos, imponiendo que se coma todo lo servido en la mesa.
Janina quiere entrar en la cocina pero Andrea no la deja, generando tensión potencial porque copar ese espacio es pelea asegurada sin un plato mejor.
Los panelistas comparan con ediciones pasadas donde Sandra y Selva peleaban por cocinar, pero acá Andrea está sola con dominio total, aunque podría haber votación interna para cambiar.