El analista Andy Toew y otros panelistas debatieron los altos costos para Estados Unidos en el conflicto contra Irán, destacando la necesidad de patrullar el comercio marítimo y proteger el flujo de petróleo saudí para mantener el dólar como moneda dominante.
Se cuestionó el poderío nuclear iraní, con Toew negando que Irán tenga bombas atómicas listas pese a ataques previos que destruyeron instalaciones, comparándolo con las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak. El médico Ariel Folchi sugirió motivos petroleros en los ataques a Irán, Irak y Venezuela.
Los expertos analizaron el rol de China y Rusia, que no entrarían en guerra abierta pero presionarían diplomáticamente contra la destrucción de países como Irán, Siria y Libia por parte de EEUU. Se enfatizó el bajo apoyo interno en EEUU a la guerra y la presión sobre Donald Trump para terminarla rápido ante volatilidad en mercados.
Desde Israel, el analista Gabriel Ventasgal corrigió datos, afirmando que Irán posee componentes clave para armar 8 a 11 cabezas nucleares, incluyendo uranio enriquecido al 60%, misiles portadores y conocimiento técnico, según la OIEA y negociadores estadounidenses.
El debate resaltó el desequilibrio de costos, con misiles iraníes baratos frente a interceptores caros de EEUU, y riesgos de escalada terrorista global si la guerra se prolonga.