Victoria Villarruel se apoderó visualmente del Senado y el Congreso durante la Asamblea Legislativa, mientras sonaba música de Abel Pintos, metiendo el cuerpo frente a Karina Milei y ganando posición en las imágenes transmitidas. Los panelistas destacaron cómo la vicepresidenta hizo sentir la localía como dueña de casa, contrastando camisetas negra y roja, en un tono chimentoso e irónico que comparó la escena con una telenovela o teatro de revistas.
Javier Milei dedicó un fragmento de su discurso a Villarruel con un gestito, mencionando ataques post-elecciones en CABA, mientras el panel analizó la estrategia polarizante del presidente, respondiendo al kirchnerismo sin que Cristina Fernández de Kirchner apareciera en transmisión. Los conductores ironizaron sobre la genuinidad y cálculo en las reacciones de Milei, quien insultó a opositores pero evitó confrontar directamente a Cristina.
Villarruel miró su celular al menos 11 veces durante el discurso de Milei, lo que molestó a libertarios, mostrando aburrimiento o mensajes mientras estaba detrás del atril. Videos mostraron tomas estratégicas donde solo se le veía la cara cuando Milei hablaba de ella, con cabezazos y guión evidente, y el panel bromeó sobre asesores o ponchazos.
Al día siguiente, Villarruel posteó en Instagram elevando su perfil, defendiendo su rol como dueña del Senado y respondiendo a críticas, cambiando el foco de Cristina a ella misma en esta dinámica de poder. Los panelistas concluyeron que es la política argentina real, no escandinava, con Milei manteniendo su estilo polemista como presidente.