La escalada en Medio Oriente continúa con Irán anunciando el cierre total del Estrecho de Ormuz, ruta por donde pasa el 20% del petróleo mundial consumido diariamente y el 35% del comercializado por mar, tras ataques de Estados Unidos a instalaciones nucleares y misilísticas en 11 países con bases yankis en 48 horas, dejando al menos 500 muertos en Irán y tres soldados estadounidenses.
Donald Trump lidera la operación "furia épica" junto a Benjamín Netanyahu, quien busca desmantelar el programa nuclear iraní, mientras los ataques previos de junio ya habían dañado sitios de enriquecimiento de uranio y matado científicos. Trump varió su justificación de nuclear a misilística, alegando peligro inminente sin aval del Congreso, lo que genera riesgos institucionales ante elecciones de mitad de mandato.
China ofreció respaldo a Irán pero descartaron involucramiento directo contra Estados Unidos, al igual que Rusia. Expertos creen posible que Trump neutralice baterías de misiles y defensas antiaéreas iraníes, facilitando vuelos sobre Teherán, aunque el cambio de régimen sería caótico y disruptivo para mercados petroleros globales.
En Argentina, un conflicto prolongado generaría tensiones inflacionarias por alza en precios de energía y fuga de capitales de emergentes hacia Estados Unidos, con presiones devaluatorias. Un informe del Citi ubica a la Argentina entre los países más vulnerables junto a Turquía y Sri Lanka.