Rocío Marengo continúa su relato emotivo en el programa sobre el nacimiento prematuro de su hija Isi, nacida a los ocho meses tras tratamientos hormonales e inyecciones. Participó en Bondi Superpoderosa pese a complicaciones, haciéndose amiga de Dalma Maradona y Juliana Argento.
Sufrió pérdidas desde la fiesta de revelación de sexo, realizó reposo relativo y absoluto en clínica Lota Mendi con el obstetra Falco, pero las hemorragias continuaron imparables. La derivaron a cesárea de emergencia por un desprendimiento de placenta, sumamente peligroso que asfixiaba al bebé.
En quirófano oyó un silencio aterrador tras el nacimiento, temiendo lo peor con su hermana y Eduardo presentes, pero Isi lloró fuerte y se la entregaron. Pasó 20 días en neonatología sana pero aprendiendo a succionar, tragar y respirar, con sondas y luces violetas que angustiaron a Rocío.
Extendió su internación fingiendo bajo hierro para no irse sin Isi, y al llegar a casa sin panza ni bebé cayó en una depresión brutal, llorando sin parar. El consejo de Pame David la impulsó a estar en Neo de 7 de la mañana a las 3 de la mañana, compartiendo con otras mamás.
Elogió a su pareja Eduardo Fort como compañero espectacular, con quien se divierten jugando a la palita con Isi como un juguete. La maternidad le borró sufrimientos pasados por fertilidad y ahora aconseja a otras no bajar los brazos.