En la segunda audiencia del juicio a Felipe Petinato por la muerte de su médico Melchor Rodrigo, el forense reveló haber visto un aerosol en la escena del incendio, clave porque peritajes indican fuego iniciado involuntariamente pero con posible líquido acelerante como un aerosol combinado con fósforo.
La defensa objetó que el forense no era especialista y evitó que respondiera sobre el aerosol, tensando la sala, mientras la fiscalía especula que Petinato generó una llamarada que alcanzó la ropa de Rodrigo, quien dormía boca abajo en el sillón.
Vecinos declararon haber escuchado gritos de desesperación de Petinato, no de Rodrigo, quien no despertó por medicamentos y humo; dos vecinos oyeron a Petinato gritar "¡Uy, la pu... se me cayó el cigarrillo! ¡Es culpa mía!", pese a que pericias de bomberos descartan que una colilla iniciara el fuego, sugiriendo que buscaba una coartada.
Se reconstruyó el día: Rodrigo fue al departamento de Petinato por la mañana, habló normal con su madre y una vecina a las 18:20 con Petinato, prometió volver a casa en una hora pero quedó hasta medianoche; Tamara Pettinato y su pareja declararon por Zoom, insistiendo en que Rodrigo era compañero de consumo y no médico, aunque Petinato lo describió como su médico en la historia clínica.
Panelistas debaten la estrategia de la defensa, la conciencia de Petinato y el vínculo opaco entre ambos, con cruces tensos sobre interpretaciones de la audiencia y pericias.