Los panelistas de Argenzuela denuncian con indignación que Patricia Bullrich ordenó retener al gendarme Nahuel Gallo dentro del avión privado de la AFA al llegar a Argentina, exigiendo que se pusiera el uniforme policial antes de bajar y prohibiendo a dirigentes como Claudio Tapia salir, en un acto de humillación con cuatro agentes de seguridad subiendo al avión.
El gobierno de Javier Milei minimiza su rol en la liberación de Gallo de Venezuela, destacando que lo importante es su regreso, mientras el panel acusa falta de gestiones oficiales y critica que Milei no intervino pese a mencionar Venezuela tres veces en su discurso. Reportaje en vivo desde el Edificio Sentinela revela que Gallo llegó a las 4:45, flaco y con revisiones médicas, sin reunión familiar aún y carta de su pareja alertando sobre su estado psicológico delicado.
Panelistas ironizan sobre intentos del gobierno de llevar a Gallo a la Casa Rosada para foto con Milei, a quien no rescataron, y revelan que un sector oficial sabía del vuelo de AFA pero boicoteó para desacreditarlo. Bullrich declara que desconocían negociaciones paralelas de AFA, esperaban entrega en embajada italiana, y califica de "gravísimo" el paralelo, acusando al régimen chavista y exigiendo explicaciones a los involucrados en AFA sobre su relación con Venezuela.
Se menciona juez citando a Tapia a indagatoria el día de aprobación de reforma laboral para desviar agenda, y chistes vulgares del panel comparando poder político y fútbol. No hay documentos que acrediten gestiones de gobierno, Italia o EE.UU., pese a reclamos del panel por pruebas concretas.
El tono es de escándalo constante, con burlas a Milei por furcios y a Bullrich por hablar prematuramente, sugiriendo posibles sorpresas y críticas a inteligencia por no alertar sobre el vuelo AFA.