El panel de Duro de callar debatió la escalada de tensiones en Medio Oriente, con ataques a refinerías iraníes y bombardeos que generan temor a una Tercera Guerra Mundial en cuotas. Los conductores y panelistas calificaron a los líderes mundiales como una manga de psicópatas perversos, vinculándolos a la lista de Epstein y negocios de armas.
Criticaron la posición de Javier Milei por alinearse con Israel, perjudicando intereses argentinos como Malvinas y Antártida ante el Tratado de 2048. Agustín defendió la neutralidad histórica de peronismo y radicalismo, recordando que los pueblos deben ser sagrados.
Guillermo Moreno negó una Tercera Guerra Mundial, viéndolo como transición post-globalización similar a Venezuela, donde Irán no cambiará régimen pese a muertes de líderes. Mencionaron presiones de EE.UU. contra China y FMI avisando a Argentina sobre exportaciones.
Diego insistió en guerras permanentes por negocio armamentístico, mientras otros expresaron preocupación por bombardeos reales mostrados en vivo, aunque lejos físicamente. Ratificaron rechazo a Trump, Netanyahu y el régimen iraní, distinguiendo pueblos de dirigentes.
El debate concluyó chequeando noticias de ataques, temiendo bombardeo mediático, pero deseando que no escale como en Venezuela con potencias nucleares involucradas.