La oposición criticó el discurso presidencial afirmando que el gobierno elige la confrontación para tapar la crisis económica.
Juan Grabois dijo que "mientras más violentito se pone, más se nota que se le está acabando la nafta".
Sebastián Galmarini cuestionó que Milei responde con insultos cuando los datos incomodan y con relato cuando la realidad aprieta.
Agustín Rossi lo calificó de "vergonzoso, agresivo y sacado", calificando el episodio como nunca visto en la historia argentina.