El gendarme Nahuel Gallo, detenido 448 días en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024, llegó a Ezeiza en un Learjet 60 de la AFA y se reencontró con su familia en un operativo masivo de Gendarmería con más de 80 vehículos, PSA, ambulancias y banda sinfónica. Vestido con su uniforme, cargó en brazos a su hijo Víctor de 15 meses, a quien besó emocionado, mientras su esposa María Alexandra lo acompañaba.
La familia, incluyendo mamá y hermanos, vivió momentos de lágrimas y abrazos, con Víctor gritando "Papá, el avión" y aferrándose a su padre. Autoridades como la ministra Patricia Bullrich, el canciller, el gobernador de Catamarca y Elisa Trotta presenciaron el encuentro, respetando la intimidad familiar.
Gallo salió del aeropuerto en una ambulancia escoltada por motos de Gendarmería, con médicos a bordo, liberando el tránsito tras la partida de la comitiva. Elisa Trotta destacó la emoción y reforzó el pedido por la liberación de Germán Dario Giuliani y otros presos políticos en Venezuela.
La periodista en vivo confirmó la salida discreta, enfatizando el alivio tras la incertidumbre sufrida por la familia en un país hostil, marcando un final feliz para esta historia de secuestro y lucha.