El gendarme Nahuel Gallo, tras 448 días detenido en Venezuela, se reencontró con su familia en Ezeiza. Llegó a las 4:41 en un Learjet 60 de la AFA y fue recibido con un masivo operativo de Gendarmería Nacional que incluyó más de 80 vehículos, PSA, ambulancias, brigada de explosivos y la banda sinfónica Martín Miguel de Güemes. Ya vestido con su uniforme de gendarme, cargó en brazos a su hijo Víctor de 15 meses, a quien no conocía, dándole besos mientras su esposa María Alexandra lo acompañaba.
Las primeras imágenes mostraron el emotivo abrazo familiar, con Nahuel besando y oliendo a su hijo, preguntándose si lo reconocería después de tanto tiempo. Periodistas que ingresaron al sector hermético capturaron el momento, destacando la calidez y el cariño en medio de la incertidumbre vivida. Personal médico realizó chequeos obligatorios con un legista para constatar sus signos vitales antes de permitir la salida, considerando el impacto del vuelo y su cautiverio.
El operativo continúa con vehículos saliendo e ingresando, incluyendo ambulancias posiblemente como distracción, camionetas con Patricia Bullrich y la ministra Alejandra Monteoliva. La banda sinfónica participó en el recibimiento, y se menciona asistencia legal futura para acciones contra su detención ilegal en el puente Simón Bolívar (o Paula Santander). Nahuel fue detenido como sospechoso de terrorismo al cruzar la frontera Colombia-Venezuela.
En vivo desde Ezeiza, se comparten videos y fotos del reencuentro, con movimiento constante de gendarmes, motos y Traffic. El gobierno venezolano de Delcy Rodríguez no lo consideró preso político, pero liberó bajo amnistía general. Gallo ya pisó suelo argentino, sano y reunido con su familia de Catamarca.