El gendarme Nahuel Gallo, liberado tras 448 días detenido en Venezuela, llegó a la madrugada al país en un vuelo desde Caracas y fue llevado directamente al Edificio Sentinela para someterse a exhaustivos controles médicos que duraron varias horas.
En conexión en vivo, el periodista Rafael García Palavichino reportó desde el lugar que Gallo ingresó al centro asistencial a las 4:45, donde se le realizan revisiones por su visible delgadez y posible necesidad de tratamiento psicológico, como indicó su pareja en una emotiva carta: "Nahu necesita sanar su corazón y su mente".
La gestión de liberación se logró por intervención de Claudio 'Chiquitapia' Tapia y la AFA, negociando con autoridades venezolanas ligadas a Delcy Rodríguez, ante el fracaso de la diplomacia argentina que no reconoce al régimen de Maduro y carece de embajada propia, administrada por Brasil e Italia.
Patricia Bullrich compartió fotos del reencuentro familiar, mientras Javier Milei minimizó el rol de Tapia calificándolo de "cuestiones de vigésimo quinto orden" y atribuyó el logro a gestiones de Estados Unidos e Italia, pese a la ausencia de Cancillería efectiva.
Se evalúa si Gallo puede ir a casa o será derivado a un hospital militar; el juez Amarante enfrenta denuncia penal por obstaculizar viajes clave de Tapia.