Patricia Bullrich comparte imagen del gendarme Nahuel Gallo reencontrándose con su familia tras 448 días detenido en Venezuela, en un caso resuelto por intervención de la AFA y Claudio 'Chiquitapia' Tapia, no por diplomacia argentina fallida.
Los canales diplomáticos argentinos estaban cerrados sin embajada en Venezuela, administrada por Brasil e Italia, y se usó la vía del fútbol: Tapia negoció con Jorge Jiménez, presidente de la Federación Venezolana ligado a Delcy Rodríguez, quien esperaba su presencia protocolar; Luciano Anakis de AFA viajó en avión propio ya que aviones argentinos no sobrevuelan Venezuela.
Panelistas critican a Bullrich por atribuirse mérito ajeno pese a negar injerencia en otros temas, y destacan fracaso diplomático pese a intentos vía EE.UU. y Marco Rubio; la justicia rechazó viaje de Tapia por pedido de un juez Amarante, ahora denunciado por obstrucción, aunque detalles eran secretos.
Milei califica la detención como 'secuestro' pero minimiza gestiones ajenas como 'cuestiones de vigésimo quinto orden', evitando nombrar AFA; recuerdan precedente de Grondona liberando Fragata Libertad vía FIFA en Ghana.
Dudan del motivo oficial de Gallo (visita familiar), ya que como gendarme no era turista común, exigiendo explicaciones a involucrados.