Nahuel Gallo, el gendarme catamarqueño retenido 440 días en Venezuela, se somete a chequeos médicos en el Edificio Sentinela de Ezeiza tras su llegada a las 4:45 de la mañana, recibido por la ministra de Seguridad Alejandra Montalvá, Patricia Bullrich y el gobernador Raúl Jalil.
El reportero Tiago Bulacios informa en vivo que Gallo, debilitado por una reciente huelga de hambre y con evidente pérdida de peso visible en su uniforme holgado, permanece en las instalaciones para evaluaciones de salud, mientras ambulancias entran y salen sin confirmación de traslados.
Se espera la llegada de la familia de Gallo, incluida su esposa María Alejandra y su hijo Víctor de tres años, para posibles declaraciones, aunque no se sabe si pasará la noche allí o será dado de alta.
También se menciona a Germán Yuleni, abogado de Gallo aún preso en Venezuela desde mayo de 2025, quien mantiene contactos esporádicos con su familia mediante llamadas cortas cada 15 días, generando esperanza de una liberación similar.