Nahuel Agustín Gallo, el gendarme liberado tras 448 días detenido en Venezuela, presenta secuelas graves por la huelga de hambre que realizó durante su cautiverio. Su esposa María Alexandra Gómez reveló que Nahuel está delicado y requiere observación médica permanente, descartando cualquier cronograma con autoridades argentinas hasta su recuperación.
Gallo recibió atención inicial en el centro asistencial del edificio Sentinela en Retiro, donde llegó esta mañana para chequeos tras su emotivo reencuentro familiar en Ezeiza. Su hijo Víctor, de tres años, y su esposa lo abrazaron al pisar suelo argentino con uniforme de gendarme, acompañados por figuras como la senadora Patricia Bullrich y Germán Giuliani.
En minutos lo trasladarán a su casa en Chile al 800 para descansar, con nuevos chequeos programados para mañana. La delgadez extrema por la huelga de hambre, sumada a los efectos de la detención prolongada, genera preocupación por su salud, y el equipo periodístico permanece atento al traslado inminente.
María Alexandra Gómez confirmó por mensajes que Nahuel necesita reposo absoluto antes de retomar actividades normales o contactos oficiales, priorizando su recuperación física y emocional.