El municipio de Florencio Varela retiró las trazas a la empresa San Juan Bautista (La 500) tras controlar 35 unidades que superaban la antigüedad permitida y presentaban graves deterioros como agujeros en pisos, ruedas sin marca y asientos sueltos. El intendente decretó la emergencia administrativa y otorgó las líneas a tres nuevas empresas, pero los trabajadores protestaron por el traspaso irregular, lo que derivó en allanamientos policiales a tres delegados, incluyendo violencia contra abuelos en sus domicilios.
En un tenso debate en vivo, el gremialista Marcelo explicó que la organización gremial busca garantizar la continuidad laboral, antigüedad, categorías, vacaciones y sueldos pendientes como el de febrero ante el cambio de prestador. Insistió en que el proceso debe coordinarse en el Ministerio de Trabajo de La Plata con las nuevas empresas para evitar pérdidas.
Panelistas criticaron duramente el estado de los colectivos, recordando interrupciones reiteradas del servicio y un accidente fatal de una nena de 12 años por un estribo defectuoso reportado en Crónica TV. Acusaron al gremio de priorizar sueldos sobre la seguridad de usuarios, como una mujer de 70 años en un piso agujereado, mientras Marcelo replicó que es responsabilidad del empresario y del ente regulador, no del sindicato.
Los conductores destacaron el conflicto como "pobre contra pobre": trabajadores temen perder puestos pese al pliego municipal que exige absorberlos con sus condiciones, pero usuarios sufren transporte precario. Marcelo reiteró que no hay cesantías y que el desorden del intendente generó la protesta, con retenciones previas por falta de pago de salarios.
El debate mostró cruces constantes, con interrupciones y reclamos de turnos para hablar, mientras se mostraban imágenes de unidades deterioradas que no pueden circular por caducidad de pisos impuesta por el municipio.