Javier Milei acusó en la Asamblea Legislativa a empresarios corruptos de cobrar precios exorbitantes gracias a subsidios y favores políticos, como neumáticos tres o cuatro veces más caros o remeras básicas a 50 dólares cuando las importadas cuestan 5 dólares.
El presidente criticó la falta de apertura comercial, con Argentina en el puesto 178 de 179 según el Banco Mundial, y denunció extorsiones de industriales como amenazas de pago de dividendos para desestabilizar el mercado cambiario, mencionando casos de tubos de acero a 4.000 dólares la tonelada frente a 1.400 dólares.
Panelistas analizan que Milei busca recuperar la iniciativa ante críticas por cierres de fábricas como FATE, respondiendo a la agenda opositora de los últimos días con un discurso anticasta y volviendo a su estilo confrontacional.
Afirman que Milei prefiere la pedagogía agresiva en lugar de mensajes optimistas como 'estamos mal pero vamos bien', recuperando la 'magia' que lo llevó al poder pese a promesas postelectorales de moderación.
Concluyen que el estilo combativo de Milei responde a su personalidad en un contexto postinstitucional donde la psicología de líderes importa, rechazando un enfoque más republicano.