Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, abrió sesiones legislativas acusando al gobierno de Javier Milei de cerrar 30 empresas por día en Argentina, totalizando 21.938 cierres, con 5.832 en su provincia.
Kicillof describió un "plan de destrucción masiva de la industria nacional", con empresas cayendo "como moscas", pérdida de 299.600 puestos registrados desde la asunción de Milei (uno cada cuatro minutos), aumento de subocupación e informalidad afectando a 200.000 personas.
El gobernador enfatizó que hay "menos trabajo con derechos y más precariedad", con la macroeconomía mal y la micro "horrible", calificando el rumbo económico como "un fracaso" ante una profunda crisis.